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10.2.10



Allí donde solo queda un ligero aire de poniente,
queda tu silla anclada en el barro. Bajo los pies.
Mi pecho empujando sin fuerza el respaldo,
impulsando tu caída, breve y dilatada.
Como mis pupilas cuando intentan mirar
desde aquí aquel lejano arenal.


Sin poder retenerte en la orilla,
no dejas de ser agua en las olas
que vienen y después se van.

Porqué allí, donde apenas queda nada
Tu siempre te vuelves a quedar.

31.12.09

Seas mía. Nada más.

Un piano a lo lejos marcando la melodía de esta noche sin final.
Un piano que baila y dice: -“seas mía nada más”-.

Una farola vacía, sin luz, tampoco cristal.
Intenta dar de sí lo mejor, de tí tu verdad.
Las persianas que rechinan, el viento arrastrando las hojas que ya se van,

estrelladas en las ventanas, estrelladas y doloridas no comprenden su final.

Noches en vela, cuando los grises se acaban, cuando las flores se apagan, cuando los mares se calman y vuelves a mi lugar.

Pienso en ti. Como se piensa en volver atrás.

Pienso en ti. Como se piensa quizá en dar más.

No tengo miedo de lo que contigo viene, más solo de volver a dejarte marchar,

de apagar en mi cabeza esa loca idea de amanecerme en ti una vez más.

Y te pido que regreses a mis días, y te pido que no te vuelvas a alejar, a sabiendas que tu momento viene lejos y en la espera nunca será.

Yo, me cansé de esperar.

Qué si más espero algún afinado momento entonces me he de marchar al otro barrio, al otro mundo, allí, a donde tú ya no estás.

Magia. No me hables de su magia, no me hables de sus noches ni de sus días.
Háblame de tus idas y venidas, de mis miedos y añoranzas, de un futuro compartido y que nazca el día.

Que nazca antes y nos descubra en el enredo de las sabanas,
escondidas allí abajo de los miedos que nos lanzan.

Años ¿tantos años han pasado?
Yo recuerdo algunas lunas y esas mismas alumbraban anteayer más que esta farola mía que no sabe componer.

Ahora, te pido que te vayas. ¡Vete!
¡Esquívate! ¡Entrégate! ¡Piérdete por el umbral!

!Vete¡ Pero no me tardes. No vaya a ser que de nuevo este extraño libro nos vuelva a poner otro obstáculo en el camino y de nuevo pasen los años para volver al mismo lugar.

¡Vete! ¿a que esperas? ¡Márchate ya!

Pero luego cuando al fín te encuentres, cuando sepas que me quieres,
no te vayas nunca más.

6.10.09



¿Cuánto tiempo puede conservarse nítido el pasado? ¿Cuantos años, días, horas, dura la espera?
Toda una vida.

¿Cuanto tiempo se puede sostener lo correcto?
-vértigo- Quiero decirte toda la verdad.

Empieza a destaparse el agujero. A hacerse el suelo inestable. Empieza a agotarme la oscuridad. ¿Como explicarlo todo sin que tu mundo se haga trizas aún más pequeñas? Hablarte de todas aquellas cosas que encerré contigo ahí dentro...

Tú no eres una espina. Tú eres una placa de hierro candente; que no transpira, que no me deja respirar.


Yo soy tu indiferencia y tú, tú eres mi espejismo mejor elaborado.


Ha llegado la hora de acabar todo esto. Puedes salir e irte lejos. Ésta vez no saldré corriendo tras de ti.
\Tampoco esperaré tras la puerta\





He pedido a mi inconsciente que deje de soñar contigo.