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6.11.08

dibujando tu imagen

Imagen obtenida de alguna fuente que desconozco de internet.


Y si a veces me retraigo es porque sin decidirlo mi alma se detiene a percibir cada movimiento a mi alrededor, cada sonido, cada olor. Relentizo tus palabras para sentir la vibración de todas tus notas. Paralizo la alegría de tu risa, es la imágen más dulce la que me hace sonreír a mí también. Extraigo el sabor de tu boca mientras relatas algunos de tus últimos descubrimientos.

Tú, solo me ves ahí sentada, ausente, quieta, callada, difusa. Y te irritas. Pero sin darte cuenta estoy observando toda la luz de nuestro alrededor, esa luz que también sale de ti, y juego a dibujarle un fondo color cielo. El de hoy es celeste e intenso, y si te fijas, no hay ninguna nube corrompida. Seguro que no lo habias notado, porque tú intentas tener una conversación conmigo a la que yo no respondo. ¡Como voy a responder con los milagros que me muestra la simpleza de este momento! Estoy demasiado ocupada disfrutando de ellos. ¿Ves como la hierva pisada vuelve a levantarse, despaaaacio?

Veo una gota caer de tu vaso hasta oírla expandirse en tu vestido. ¿A que creías que una diminuta gotita de agua no podía hacer algo tan grande? Se ha transformado solo para acariciarte debajo de la tela, es divertido, te saludó y tú solo preocupada porque yo no hablo. Yo, ahora, estoy en el agua que te toca, sin tocar.

Juego a deshacer el aire, a extraerle las partículas contaminadas y dejar que solo la pureza de la brisa bese mi rostro. Tú piensas que hace frío y yo me dejo querer por ese airecillo limpio que me hace extemecer.

Ven...
...que te doy calor.

Pero mientras te abrazo, no me pidas que te diga, no me pidas que te aclare, no, hasta que acabe la función.

Lo siento, hace tiempo que dejé de escuchar lo que me decías, en realidad, lo oígo y lo archivo para releerlo cuando deje de percibir las maravillas de este momento. Ahora sigo disfrutando, dejando que el canto de los pajarillos me atraviese sacando fuera el ruido de la ciudad.

Sigo observando a aquella señora dar los buenos días sonriente a un desconocido, y a ese desconocido sorprendido que se aleja contento y confuso. Esa mujer que como tú y como yo no comprende este acelerado mundo de hoy, pero hoy dos personas duermen un poquito más felices, sin saberlo. Que curiosa esta vida. ¿Porque seguimos cerrandonos al universo? ¡Si el universo nunca dejó de estar abierto a nosotros!

Y mientras sigo impregnandome de imágenes, dame la mano, caminemos despacio para sentir como el calor de la tierra atraviesa el asfalto hasta llegar a nuestros pies, como ese calor sube y pasa de mi mano a la tuya , sube más y vuelve a pasar de tu boca a la mia...

...y así me dejo envolver creando mi propio lienzo compuesto
por fragmentos de éste escenario detenido para tí,
abrazada a tu piel desde mi ventada,
ahora delicada y sutil,
como este instante.

16.10.08

dulce vacío



El susurro del mar penetra en mis oidos, la brisa acaricia mi rostro, se libera de impurezas la mente, el sol erizando mi piel, inspiro humedad que encharca mis pulmones intoxicando recuerdos, y es entonces cuando cesa el tic tac y apareces...
Imagenes que van y vienen me hacen perder la conciencia. -No te tengo-. Vienes. Me besas. te vas dejando amargo el sabor. Me tambaleo sujeta al esqueleto de acero. Mis parpados pesan. Me miras. Escucho el silencio de tus labios quietos. La tensión baja haciendome desvanecer. -No tengo el control-. Imagenes y más. No paran. Me rozas. Me miras. Me besas. Te vas. Siempre te vas. Azul que me envuelve. Tu cuerpo desnudo abrazado por las olas. Escucho tu risa, aún. Giras y me excluyes.
Sales del agua torpe y segura. Me abandonas sabiendo que las olas me arrastran a la profundidad. Miras distante. Alejas tu mano. Consciente. -Me dejas morir ahogada-. Sobresaltos. Respiración vacía. Cuerpo convertido al plomo. Grito tu nombre entre las olas. Y tú, simplemente, pisas tierra.Pierdo la conciencia por completo, extenuada, caigo en la profundidad. Aquí ya no hay movimientos incontrolados turbando mi identidad. La arena me sujeta mientras algunos rayos de luz llegan a mis ojos atravesando cada vez azules más intensos.
-¿Estoy muerta?-
Silencios que presionan mis oidos. En el fondo del oceano nada importa ya. Reaparece tu imagen en la superficie: dorandote al sol, te giras, me abrazas, dices que [me quieres] y te quedas dormida entre mi cuerpo y las rocas. Felicidad, me dejo dormir rebosando de tí, sonriendo. Cuando despierto...te has ido.
-¿He muerto ya?- No, aún no.
Decido dejarme yacer, cuerpo ausente amarrado a la nada, la fina arena comienza a cubrirme cuidadosamente. Abro los ojos. Una superficie de madera me tapa la poca luz. Saltas. Desciendes agitada hacia mí. Tus lágrimas se mezclan con el agua, me cojes de la mano, me pides un abrazo, me pides que te quiera ¿acaso no ves que estoy paralizada? ¿acaso no me abandonaste al oceano? Me zarandeas. Pareces una sirena. Tu pelo ingravido creando nuevos destellos de luz. Tiras sin suerte de mí, solo para sentir mi cuerpo protegiendo el tuyo. Permanezco inmovil, convertida en roca, formando parte del decorado, de la inmensidad. Te miró pero las rocas no tienen voz. Aún despierta siento de nuevo tu sabor, dulce. Entonces comprendes. Estar aquí conmigo es más real que estar ahí fuera sin mí. Dejas de huir. Me abrazas. Entrelazas tus dedos con los mios.Tu cuerpo se funde en mi roca. Aprietas mi mano, tu oído en mi pecho percibe que los latidos reducen, siento caer sobre la piel caliza tu última lágrima, ardiente.
-He muerto-
[Y yo, muero contigo. Aquí soy libre. Aquí es más facil]